TREINTA Y SEIS MIRADAS EN BLANCO Y NEGRO



Ojos, ver, observar, miradas. Todas estas personas fueron engañadas por el retratista. Cuando posaban ante él, nadie se percató de que la pose, el busto, incluso el gesto de la boca, no iban a ser tomadas en cuenta. El teleobjetivo de la cámara había trasgredido la distancia e invadido el espacio vital del modelo. Efectivamente, el autor del reportaje sembró la confusión cuando los retratados trataban de encontrarse, un año más tarde, entre tantos ojos e indiscretas miradas. No siempre fue fácil la identificación de sí mismo. Lo que dicen estas miradas es el espectador quien debe de percibir y escuchar. El fotógrafo sólo les engañó.




01


02


03


04


05


06


07


08


09


10


11


12


13


14


15


16


17


18


19


20


21


22


23


24


25


26


27


28


29


30


31


32



33


34


35


36




Fotos tomadas en un solo carrete de 36 negativos con una cámara MINOLTA 7000.