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lunes, 24 de septiembre de 2012

¡HÁGASE LA LUZ!




La luz es el objeto del fotógrafo. La oscuridad no nos permite contemplar ninguna imagen. El retratista goza al atrapar cualquier rayo de luz a través del objetivo de su cámara. Una imagen, casi siempre, irrepetible. Un haz de luz por insignificante que sea, salva una fotografía. Obtiene una imagen que surge de la nada. Un blanco que quiebra el negro absoluto. Pocos son aquellos que renuncian a la magia de trabajar en blanco y negro. No obstante la gestión de la luz en color, obtiene imágenes más próximas.  En no pocas ocasiones la osadía del fotógrafo, no elude el robo de imágenes emborrachando de luz su  cámara oscura, enfrentándose al foco más poderoso, el sol. Todo contra luz es un desafío. La incidencia de la luz sobre la oscuridad,  provoca que la naturaleza preñada del Arco Iris, alumbre un tapiz de innumerables sensaciones. El mundo es una explosión de colores. Sin luz, sólo existe la nada. La noche y lo negro están ausentes de nuestra mirada. El pintor, antes de manchar su lienzo, se encuentra una superficie en blanco. El fotógrafo,  un cuarto oscuro. La luz provoca la vida de aquello que deseamos capturar para nuestra percepción. Y cuando la luz es atrapada, trae consigo todos los atributos del objeto imaginado. Sus luces, sombras, colores, semblanzas, gestos, miradas. En una palabras, la vida. La incidencia de la luz nos hace contemplar aquello que cada cual percibe. La realidad carece de existencia.

INCIDENCIAS DE LA LUZ






























Fotos: Pedro Taracena Gil

sábado, 16 de junio de 2012

miércoles, 13 de junio de 2012

HOMENAJE A LOS MINEROS ESPAÑOLES RESISTENCIA 2012



Foto: FULVIO ROITER
MINERO SICILIANO 1953
NEORREALISMO ITALIANO


sábado, 14 de abril de 2012

ROBERT DOISNEAU I



Robert Doisneau 1987 (Foto por Gerárd Monico, Rapho)

Anoche tuve un sueño…

Soñé que celebrábamos todos los aniversarios de los fotógrafos que en nuestra España han sido. Con exposiciones documentadas y organizadas por comisarios doctos en el conocimiento de los autores y sus obras. Por supuesto que nos llenaba de gozo contemplar que la obra de todas las generaciones de fotógrafos estaba a buen recaudo. Una muestra nacional con ramificaciones autonómicas y locales daba buena cuenta de la Fotografía Española de todos los tiempos. Esta vocación pública de todos los gobiernos de cualquier signo, había conseguido igualar, y en no pocos casos superar, el conocimiento de los fotógrafos españoles a los foráneos. El afán de conservar, investigar, catalogar y divulgar las fotografías de los fotógrafos españoles, desbordaba las fronteras de lo púbico, y llegaba a coleccionistas enamorados de la fotografía que sin renunciar a su ánimo de lucro propio de toda iniciativa empresarial, cuidaban con esmero, más aún con generosidad, el patrimonio fotográfico que por varios canales habían llegado a su poder. Habían inventariado y mantenido una  predisposición permanente para su divulgación. Mi sueño tampoco omitía el reconocimiento a la labor encomiable, que las sociedades fotográficas albergadas en Educación y Descanso, habían  prestado al devenir fotográfico con más de un siglo de historia. No solamente estas asociaciones que procedían del Movimiento Nacional, sino otras de origen privado. Para algunas de ellas un protocolo concedido por la realeza, les permitía ostentar el título de, Real. Entre ellas, brillaba con luz propia la centenaria Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Esta sociedad había sido testigo de todos los movimientos fotográficos acaecidos en el siglo XX. Y de todos ellos podía dar puntual cuenta. Obraba en su poder una biblioteca y una fototeca con toda clase de soportes fotográficos. Una dinastía de grandes fotógrafos que prestaron sus servicios a las juntas directivas de estas organizaciones, había sido capaces de inventariar, conservar y divulgar: el pictorialismo, el neorrealismo, los fotógrafos de la mítica Escuela de Madrid y de sus grupos de trabajo La Colmena y La Palangana. Este sueño que me regaló Morfeo llegó más lejos. La fotografía española tenía su lugar dentro de la historia del arte. La  era digital, lejos de contaminar o eclipsar la fotografía clásica o analógica, ésta se podía mostrar por todo el país, sólo superada por los museos de pintura clásica. Los museos de arte moderno destinaban en lugar prioritario para la fotografía creativa y documentalista de fotógrafos hispanos. Alguna fundación o galería privada daban paso a fotógrafos americanos y europeos.
Pero como dijera Calderón. La vida es sueño, y los sueños, sueños son. Al contemplar el regocijo universal por el 100 aniversario del nacimiento de Robert Doisneau, fotógrafo francés, la realidad de la fotografía española es un espejismo, un sueño.


HOY 14 DE ABRIL DE 2012 SE CELEBRAN LOS 100 AÑOS DEL NACIMIENTO DE

ROBERT DOISNEAU

domingo, 8 de abril de 2012

VÍCTOR OCHOA



VÍCTOR OCHOA

ESCULTOR

La anécdota que a continuación relato tuvo lugar en el entorno de Casa de Vacas en el Parque del Buen Retiro de Madrid. La escultura del hombre desnudo en postura recogida, me permitía evocar otras obras de: Robert Mappletorhpe en fotografía e Hippolyte Flandrin en pintura. Además de una fotografía propia que completaba mi ensimismamiento. Después de examinar la impronta escultural y de sacar alguna toma fotográfica, alguien se acercó a mí y me dijo: ¿Qué te parece la obra? Grandiosa, le respondí. Pero, la has tocado, me interpeló. Sorprendido le contesté la verdad. No. Estas obras están hechas para tocarlas, añadió. Me acerqué, la toqué y acaricié el oxidado enmohecido figurado del metal. Volviéndome hacia  él y al verle partir descubrí que era el escultor Víctor Ochoa, autor de la colosal estatua.













OTRAS VARIACIONES SOBRE EL MISMO TEMA



ROBERT MAPPLETHORPE


HIPPOLYTE FLANDRIN


PEDRO TARACENA


viernes, 23 de marzo de 2012

IMÁGENES DEL IMPERIO DEL SOL NACIENTE

JAPÓN 1985-2011


TOKIO OSAKA NARA KOBE KIOTO y FUJIYAMA

GALERÍA DE IMÁGENES 1985







































ÁLBUM MUY ESPECIAL

Sucedió en la visita a un templo en Nara. Un monje me dedicó este autógrafo acogido con una mística reverencia. 





















Los textos en cuestión son de Syuuin-chou (el álbum de sellos de Templos). Están escritos a mano en escritura nipona antigua.